lunes, 19 de mayo de 2014

RECOMENDACIONES PARA EL USO SALUDABLE DE PRODUCTOS COSMÉTICOS

Los cosméticos se utilizan para la higiene corporal o con la finalidad de mejorar la apariencia y proteger la piel. Aliados femeninos a la hora de la belleza están expuestos a sufrir alteraciones que pueden afectar la salud si no se toman con ellos las precauciones necesarias. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) es el organismo del Estado responsable de controlar su calidad. Todo usuario de estos productos tiene que saber que antes de adquirir un cosmético, siempre debe consultar su rótulo. Allí encontrará algunos datos, cuya ausencia podría revelar que es ilegítimo. Nombre, número de lote, fecha de vencimiento, datos del titular, número de legajo del laboratorio elaborador o importador, indicación del contenido y modo de uso son algunas de las indicaciones que deben verificarse antes de la compra. De presentarse dudas acerca de la legitimidad podrá consultar al Programa ANMAT Responde 0800333 1234, línea gratuita de atención a la comunidad. Tampoco puede ignorarse que para conservar las propiedades y el efecto de estos productos deben seguirse ciertas pautas.  Cerrarlos después de usarlos y conservarlos en su propio envase para que no se vea malograda la calidad. De esta manera se evitará no sólo la posible contaminación con el aire sino también que el agua que contienen se evapore y sufra alteraciones en su composición.  No se deben almacenar en ambientes que los expongan al sol y/o la humedad. La agresión directa del sol puede alterar los cosméticos, pero también la humedad, porque favorece a la proliferación de moho y de bacterias. Siempre es conveniente conservarlos en un lugar fresco y seco protegido de la luz. Es necesario higienizar las manos antes de manipular los cosméticos. Tener en cuenta que aquellos cuyos envases sean en tubo, frasco o dosificador son más adecuados que los potes ya que se evitará introducir los dedos en el producto, y con ello no solo los riesgos de contaminación, sino también la posibilidad de alterar las características del mismo. Siempre es mejor desechar los cosméticos usados durante alguna enfermedad, por ejemplo el maquillaje de ojos si se tuvo conjuntivitis o labiales si hubo alguna lesión en los labios. Esta es una buena manera de evitar el recontagio. Es muy importante considerar especialmente las fechas de vencimiento otorgada por el fabricante ya que la misma indica que mantiene sus características, propiedades y calidad durante ese período siempre y cuando se tengan en cuenta los recaudos antes mencionados Todos los artículos de belleza tienen una vida útil limitada, aunque en el caso de los cosméticos varía en función del producto. Leches corporales y cremas de día son algunos de los que más tiempo se conservan. Los lápices labiales pueden usarse durante períodos más largos, pero para conservarlos óptimamente, deben ser mantenidos lejos de las fuentes de calor. Un caso particular es el de los protectores solares: aunque en la etiqueta se indique un período bastante largo de vencimiento que suele variar entre los 12-36 meses, es indispensable tener en cuenta que la exposición al calor sobre la arena caliente durante muchas horas no son las condiciones recomendables de conservación, por lo que probablemente esta exposición altere su composición y los filtros UV puede que no cumplan sus funciones protectoras. Es conveniente desechar el frasco a la vuelta de las vacaciones. Los perfumes, como todos los cosméticos a base de alcohol, se conservan durante mucho tiempo. No obstante sería oportuno controlar si el aroma y el color han cambiado en cuyo caso se recomienda dejar de usarlos. Es importante también respetar las indicaciones y modo de uso que figuran en el rótulo o folleto del producto. Así, por ejemplo: si está indicado para aplicarse de noche, y es usado de día podría producir manchas en la piel por efecto del sol sobre alguno de los ingredientes. Asimismo, no debe perderse de vista que los destinados a adultos, utilizados en niños o bebés podrían generan efectos tóxicos por contacto con la piel (repelentes de mosquitos), ingestión accidental (pastas dentales con fluor) o inhalación (aerosoles) ya que en muchos casos poseen ingredientes y concentraciones de uso muy distintas a las permitidas para usos infantiles. Además para evitar reacciones no deseables es conveniente no colocarse perfumes o colonias antes de exponerse al sol ya que en personas susceptibles, algunas de las sustancias que componen las fragancias pueden generar manchas, irritación en la piel o reacciones alérgicas ante la exposición pprolongada a los rayos solares. Los consumidores con antecedentes alérgicos deben seleccionar productos en cuyo rótulo se indique que es “hipoalergénico”. Bajo ninguna circunstancia aplicar los productos en áreas de la piel irritadas o lesionadas. Cosméticos seguros, confiables y de buena calidad. La belleza, agradecida.